10 julio, 2010
09 julio, 2010
LA COCINA DE DOÑA CATALINA
Doña Catalina es una mujer que ya aplica para la tarjeta del Insen.
Debido a un padecimiento crónico, perdió el sentido de la vista, más no el sentido de la vida.
Resulta que a pesar de no poder ver, es una mujer sumamente ocupada y activa, ya que diariamente cuida de sus plantas, canarios y perro, además de cocinar para su esposo e hijo.
Ha logrado suplir el sentido de la vista, desarrollando de una manera extraordinaria su olfato, tacto, gusto y oído, y disfruta enormemente los aromas y sabores que despiden sus guisos.
Mientras escuchaba sus relatos, me preguntaba: Cuál será la filosofía de vida de esta extraordinaria mujer? y como si leyera mis pensamientos, ella me confió una receta que quiero compartir contigo:
Debido a un padecimiento crónico, perdió el sentido de la vista, más no el sentido de la vida.
Resulta que a pesar de no poder ver, es una mujer sumamente ocupada y activa, ya que diariamente cuida de sus plantas, canarios y perro, además de cocinar para su esposo e hijo.
Ha logrado suplir el sentido de la vista, desarrollando de una manera extraordinaria su olfato, tacto, gusto y oído, y disfruta enormemente los aromas y sabores que despiden sus guisos.
Mientras escuchaba sus relatos, me preguntaba: Cuál será la filosofía de vida de esta extraordinaria mujer? y como si leyera mis pensamientos, ella me confió una receta que quiero compartir contigo:
- La base de cualquier relación es el respeto y el amor al otro y a ti mismo.
- No te salgas de tu rumbo... y vas a ver que vas a estar y vivir bien.
- Estoy ciega, pero no manca, la enfermedad no me va a detener...
- Lo puedes solucionar? para que te preocupas?
- No lo puedes solucionar? para qué te preocupas?
- En cualquier caso mejor ... ocúpate!!
El procedimiento para esta receta lo tiene que encontrar cada quien, día a día, pero estoy segura que si incluimos los ingredientes antes mencionados, no habrá error en su preparación, y es muy probable que si además aportamos algunos otros, de esos que cada quien sabe dan buen sabor a la vida, elaboraremos platillos que ayudaran a alimentar el alma y el cuerpo de los demás y de nosotros.
17 junio, 2010
ENSALADA DE SURIMI CON VINAGRETA DE PIÑA Y CHILE MORITA
1 pieza de lechuga mini francesa
6 trozos de surimi de cangrejo
1/2 taza de piña fresca picada
1 diente de ajo
2 chiles morita limpios
c/s de sazonador
c/s de sal y pimienta
1/2 taza de aceite de oliva
1/3 de vinagre de manzana
1.- Rebanar los trozos de surimi de cangrejo, reservar en el refrigerador.
2.- Limpiar y desinfectar la lechuga, escurrir.
3.- Licuar la piña, el ajo, el vinagre, el sazonador, el chile morita, la sal y pimienta y mientras se licúa, agregar muy despacio el aceite de oliva (al hilo) hasta que se incorpore perfectamente.
5.- Colocar las hojas de lechuga, el surimi de cangrejo y aderezar con la vinagreta.
Se puede adornar con trozos de aguacate y jitomate cherry.
10 junio, 2010
ENSALADA DE LECHUGA CON FAJITAS DE POLLO AL PIMENTÓN Y ADEREZO ROQUEFORT
El goulash húngaro no existiría sin el pimentón.
Se usa en sopas, salsas, ensaladas, patés, salchichas, salamis, en platos de carne, aves y pescado. Se obtiene a partir de la guindilla roja seca, molida fina.
INGREDIENTES:
4 porciones
1 pieza de lechuga italiana
3 pechugas de pollo aplanadas
c/s de pimentón
c/s de sal y pimienta
100 g de queso azul
1/2 l. de crema ácida
c/s de ajo en polvo
1 C de vinagre de vino blanco
c/s de sazonador en polvo
c/s de aguacate en rebanadas
PROCEDIMIENTO:
1.- Lavar, enjuagar y desinfectar la lechuga cortada en trozos.
2.- Salpimentar las pechugas aplanadas y espolvorear el pimentón hasta cubrirlas perfectamente.
3.- En un sartén muy caliente, rociar aceite y asar las pechugas, dejar enfriar y cortar en fajitas.
4.- Licuar el queso azul, la crema, el vinagre, el sazonador, ajo en polvo y sal y pimienta.
Servir bien fría, bañar con el aderezo de roquefort y acompañar de rebanadas de aguacate o jitomate.
07 junio, 2010
LÁMINAS DE CALABAZA CON MOZZARELLA AL PESTO
INGREDIENTES:
4 porciones
Calabazas japonesas en crudo 3 piezas
Queso mozzarella fresco 250 g
PESTO:
Albahaca picada 1/4 taza
perejil picado 1/2 taza
piñones picados y tostados 1/4 taza
queso parmesano rallado 1/4 taza
ajo picado 4 dientes
aceite de oliva 1/2 taza
PROCEDIMIENTO:
1.- Rebanar finamente la calabaza en crudo.
2.- Asar a la parrilla.
3.- Rellenar con trozos de queso mozzarella fresco
4.- Bañar con el pesto que previamente se integró en el procesador.
5.- Servir frío con guarnición de brunoise de jitomate o pimiento morrón
06 junio, 2010
SESIÓN FOTOGRÁFICA
Sábado 5:50 a.m, suena el despertador y mientras voy despertando, hago conciencia de que HOY es un gran día! (De hecho cada mañana me repetiré la misma frase).
Me doy un regaderazo y salgo apresurada al Salón de Belleza, cita a las 7:00 a.m, para peinado y maquillaje, ya que tengo sesión fotográfica para mi página web y mi libro.
Después de algunos percances, de esos que la vida suele ponernos en el camino para recordarnos que somos humanos, imperfectos y falibles, me dirijo sintiéndome artista de revista, hacia el estudio de Nancy, acompañada de uno de mis asesores, promotor, consultor y cantante favorito, llegando cargados hasta con el perico (bueno casi).
Después de revisar vestuario, equipo e ingredientes culinarios, nos preparamos para iniciar la sesión fotográfica. La idea es hacer algo diferente (soy zurda recuerdas?) y siempre me ha gustado dar un toque personal a lo que hago.
Comienzo la sesión de fotos bastante tensa, pero Nancy quien es una bellísima persona por dentro y por fuera, además de ser una fotógrafa excepcional, se encarga de ayudarme para que juntos (ella, mi asesor y yo) logremos un trabajo extraordinario (espero opines igual que yo).
Lo interesante de esta sesión es que me permitió estar en contacto con los alimentos e ingredientes elegidos, de manera individual y en su estado original o semi procesados, es decir, antes de que la mano humana, metiera su cuchara, al calor del fogón, y esta es la razón por la cual hoy te comparto esta reflexión.
Primeras fotos: Copa de vino tinto en mi mano izquierda, y racimo de uvas en mi mano derecha. Nancy hace sus tomas con todo profesionalismo y por supuesto con música de fondo (siempre la música me acompañará).
Doy algunos sorbos al vino (por aquello de los nervios), un Cabernet Sauvignon que he elegido, el cual disfruto analizando mentalmente y a través de mis sentidos, sus cualidades organolépticas, pero entonces volteo a ver el racimo de uvas que sostengo en mi otra mano y hago conciencia de que sin ese maravilloso racimo de uvas (el cual no Creó el hombre) ningún vino por más espectacular, existiría.
Ahora siguen algunas tomas con manzanas: las observo y a mi mente vienen una serie de ideas para prepararlas, al tiempo de escuchar las instrucciones de Nancy y tratando de seguirlas todavía tensa (otro sorbo de vino). Bellas manzanas, ya les dedicaré una reflexión...
Cambio de música y de vestuario, el alcohol del vino ya me ha aflojado la tensión (como a los zapatos), y siguen algunas tomas recostada en el piso; Yo obediente a las instrucciones de Nancy, me dejo llevar y me relajo tumbada en el piso, tratando de hacer las posiciones que se me indica y pensando: Oh Dios, ya no estoy en edad de estas cosas, mañana no me voy a poder mover... (y en efecto así fue), mientras estoy en mis pensamientos, dos aromas callan a la loca de la casa (así le llamaba Santa Teresa a la mente), y no puedo más que dejarme seducir por este par de bribones maravillosos, que juntos o separados me confieso amante de ellos: el chocolate y la canela!! entonces con la música y estos dos aromas, comenzamos un baile, suave, armonioso, lleno de aromas que nos envuelve, llenando el estudio de una magia que sólo los alimentos y la música pueden lograr.
Y siguen los granos de arroz en su estado original, lleno mis manos de ellos, dejándolos caer continuamente como cascada, mientras Nancy hace sus tomas, una y otra vez, dejando su huella de almidón en mi piel, y regalándome su frescura al tacto, entonces pienso nuevamente: sin el grano de arroz, no habría chefs, ni gourmets, ni glotones siquiera.
Así desfilan: la pimienta de cayena, la cúrcuma, el spaghetti, y uno a uno los percibo, entre mis manos, sintiendo su textura, su aroma, su sabor...
Después de casi 7 horas de sesión fotográfica, terminamos: mi maravillosa fotógrafa, mi cantante favorito y yo, exhaustos, hambrientos, sedientos, y muy satisfechos con el trabajo realizado. En mi caso, con gran humildad y muy consciente, de que sin cada uno de estos fabulosos ingredientes (que el hombre no Creó), yo no podría elaborar ninguna receta por maravillosa o deliciosa que pueda ser, y mi aprendizaje después de esta sesión es: soy gourmet, pero no levito...
Me doy un regaderazo y salgo apresurada al Salón de Belleza, cita a las 7:00 a.m, para peinado y maquillaje, ya que tengo sesión fotográfica para mi página web y mi libro.
Después de algunos percances, de esos que la vida suele ponernos en el camino para recordarnos que somos humanos, imperfectos y falibles, me dirijo sintiéndome artista de revista, hacia el estudio de Nancy, acompañada de uno de mis asesores, promotor, consultor y cantante favorito, llegando cargados hasta con el perico (bueno casi).
Después de revisar vestuario, equipo e ingredientes culinarios, nos preparamos para iniciar la sesión fotográfica. La idea es hacer algo diferente (soy zurda recuerdas?) y siempre me ha gustado dar un toque personal a lo que hago.
Comienzo la sesión de fotos bastante tensa, pero Nancy quien es una bellísima persona por dentro y por fuera, además de ser una fotógrafa excepcional, se encarga de ayudarme para que juntos (ella, mi asesor y yo) logremos un trabajo extraordinario (espero opines igual que yo).
Lo interesante de esta sesión es que me permitió estar en contacto con los alimentos e ingredientes elegidos, de manera individual y en su estado original o semi procesados, es decir, antes de que la mano humana, metiera su cuchara, al calor del fogón, y esta es la razón por la cual hoy te comparto esta reflexión.
Primeras fotos: Copa de vino tinto en mi mano izquierda, y racimo de uvas en mi mano derecha. Nancy hace sus tomas con todo profesionalismo y por supuesto con música de fondo (siempre la música me acompañará).
Doy algunos sorbos al vino (por aquello de los nervios), un Cabernet Sauvignon que he elegido, el cual disfruto analizando mentalmente y a través de mis sentidos, sus cualidades organolépticas, pero entonces volteo a ver el racimo de uvas que sostengo en mi otra mano y hago conciencia de que sin ese maravilloso racimo de uvas (el cual no Creó el hombre) ningún vino por más espectacular, existiría.
Ahora siguen algunas tomas con manzanas: las observo y a mi mente vienen una serie de ideas para prepararlas, al tiempo de escuchar las instrucciones de Nancy y tratando de seguirlas todavía tensa (otro sorbo de vino). Bellas manzanas, ya les dedicaré una reflexión...
Cambio de música y de vestuario, el alcohol del vino ya me ha aflojado la tensión (como a los zapatos), y siguen algunas tomas recostada en el piso; Yo obediente a las instrucciones de Nancy, me dejo llevar y me relajo tumbada en el piso, tratando de hacer las posiciones que se me indica y pensando: Oh Dios, ya no estoy en edad de estas cosas, mañana no me voy a poder mover... (y en efecto así fue), mientras estoy en mis pensamientos, dos aromas callan a la loca de la casa (así le llamaba Santa Teresa a la mente), y no puedo más que dejarme seducir por este par de bribones maravillosos, que juntos o separados me confieso amante de ellos: el chocolate y la canela!! entonces con la música y estos dos aromas, comenzamos un baile, suave, armonioso, lleno de aromas que nos envuelve, llenando el estudio de una magia que sólo los alimentos y la música pueden lograr.
Y siguen los granos de arroz en su estado original, lleno mis manos de ellos, dejándolos caer continuamente como cascada, mientras Nancy hace sus tomas, una y otra vez, dejando su huella de almidón en mi piel, y regalándome su frescura al tacto, entonces pienso nuevamente: sin el grano de arroz, no habría chefs, ni gourmets, ni glotones siquiera.
Así desfilan: la pimienta de cayena, la cúrcuma, el spaghetti, y uno a uno los percibo, entre mis manos, sintiendo su textura, su aroma, su sabor...
Después de casi 7 horas de sesión fotográfica, terminamos: mi maravillosa fotógrafa, mi cantante favorito y yo, exhaustos, hambrientos, sedientos, y muy satisfechos con el trabajo realizado. En mi caso, con gran humildad y muy consciente, de que sin cada uno de estos fabulosos ingredientes (que el hombre no Creó), yo no podría elaborar ninguna receta por maravillosa o deliciosa que pueda ser, y mi aprendizaje después de esta sesión es: soy gourmet, pero no levito...
28 mayo, 2010
SALMÓN EN SALSA DE COCO Y CILANTRO CON MANGO A LA PARRILLA
4 medallones de Salmón fresco con todo y piel
2 mangos frescos
1 taza de leche de coco
1/2 taza de hojas de cilantro
1 diente de ajo
c/s sal y pimienta (c/s cantidad suficiente)
c/s sal y pimienta (c/s cantidad suficiente)
1 pizca de sazonador
PROCEDIMIENTO:
1.- Enjuagar los medallones para retirar las escamas que hayan quedado, secar con toalla de papel.
2.- Sellar a la parrilla en fuego fuerte y hornear 10 min. a 180° c
3.- Licuar la leche de coco, las hojas de cilantro, el ajo, sal y pimienta y sazonadores hasta que tome un color verde, y se integren todos los ingredientes.
3.- Licuar la leche de coco, las hojas de cilantro, el ajo, sal y pimienta y sazonadores hasta que tome un color verde, y se integren todos los ingredientes.
4.- Calentar un sartén y rociar con aceite de oliva, sellar el mango previamente pelado y rebanado, dejar enfriar y cortar en cubos.
5.- Servir el salmón sobre un espejo de salsa de coco y cilantro y acompañar con trozos de mango, decorar con una hoja de cilantro.
6.- Se puede servir con guarnición de arroz al vapor.
Buen provecho!!!
20 mayo, 2010
EL MOLCAJETE
Has intentado preparar una salsa en molcajete? Ese utensilio doméstico de la época prehispánica hecho de piedra y cuyo precio en algunas tiendas gourmet en el extranjero es bastante elevado?
Siempre me maravillo de la grandeza de la mente humana de todas las épocas al inventar con los recursos que cuenta, una serie de instrumentos que le ayudan a hacer su vida más confortable.
El preparar una salsa en molcajete, tiene su gracia y no dudo que en la época prehispánica haya existido un matriarcado, pues sólo con imaginar los músculos que se les desarrollaban a las mujeres al utilizar el molcajete y el metate, seguramente los hombres se quedaban: calladitos y cooperando... (como debe ser).
Bien, pues la gracia del molcajete es que al tallar los ingredientes de la susodicha salsa contra la piedra con la cual está elaborado, se logra un sabor inigualable, pero no sólo es eso, ya que una de las caraterísticas de dicha cocina, es que no utilizaban ningún tipo de grasa (cero colesterol) por lo que cada ingrediente se asaba de manera individual, hasta que su piel se tostaba y su pulpa se suavizaba, ya que de otra manera no se logran integrar sus componentes. Es entonces que se procesa dentro del metate a base de presión y fuerza manual, quedando semilíquida y con tonos negruzcos, señal de que se ha asado adecuadamente, dando por resultado un toque ahumado y un sabor incomparable, que solamente se podría definir como sabor a "México"
Siempre me maravillo de la grandeza de la mente humana de todas las épocas al inventar con los recursos que cuenta, una serie de instrumentos que le ayudan a hacer su vida más confortable.
El preparar una salsa en molcajete, tiene su gracia y no dudo que en la época prehispánica haya existido un matriarcado, pues sólo con imaginar los músculos que se les desarrollaban a las mujeres al utilizar el molcajete y el metate, seguramente los hombres se quedaban: calladitos y cooperando... (como debe ser).
Bien, pues la gracia del molcajete es que al tallar los ingredientes de la susodicha salsa contra la piedra con la cual está elaborado, se logra un sabor inigualable, pero no sólo es eso, ya que una de las caraterísticas de dicha cocina, es que no utilizaban ningún tipo de grasa (cero colesterol) por lo que cada ingrediente se asaba de manera individual, hasta que su piel se tostaba y su pulpa se suavizaba, ya que de otra manera no se logran integrar sus componentes. Es entonces que se procesa dentro del metate a base de presión y fuerza manual, quedando semilíquida y con tonos negruzcos, señal de que se ha asado adecuadamente, dando por resultado un toque ahumado y un sabor incomparable, que solamente se podría definir como sabor a "México"
11 mayo, 2010
QUÉ SERÁ QUÉ SERÁ?
Vienen de una gran familia de primas muy diferentes físicamente, ya que las hay de figura redonda, orejonas, algunas amargosas, italianas, francesas, con tintes morados o vestidas de olanes por aquello de la moda.
Son frescas nada pesadas, pues caen muy bien, principalmente en un clima cálido. Se visten de colores alegres y pueden ser de lo más original y divertidas en su arreglo. Son tan agradables que todos quieren estar con ellas: las frutas, las verduras, los quesos, las leguminosas, bueno... hasta las semillas disfrutan de su compañía, y la verdad es que sin estas amistades no lucirían igual, serían bastante insípidas. Ah!!! y su mejor amigo es el aderezo.
Su apellido: Lechuga!
Son frescas nada pesadas, pues caen muy bien, principalmente en un clima cálido. Se visten de colores alegres y pueden ser de lo más original y divertidas en su arreglo. Son tan agradables que todos quieren estar con ellas: las frutas, las verduras, los quesos, las leguminosas, bueno... hasta las semillas disfrutan de su compañía, y la verdad es que sin estas amistades no lucirían igual, serían bastante insípidas. Ah!!! y su mejor amigo es el aderezo.
Su apellido: Lechuga!
07 mayo, 2010
Y AHORA POR DÓNDE?
Bien, pues al día de hoy me encuentro un poco confusa de hacia dónde seguir?
Nunca pensé que esto de hacer un libro sería tan complejo, y es que en la medida que voy viendo como crece su volúmen, me vienen más y más ideas y tengo la sensación de que sigue incompleto.
De momento se presentan una serie de actividades que son: el registro, la edición, la impresión, la promoción, todo de golpe y yo... sin poder terminar mi libro.
Serán las recetas las adecuadas para mis lectores?, Les gustarán mis reflexiones? Servirá de algo todo esto que estoy haciendo? A alguien le ayudará para retomar el hogar que se ha perdido en tantas casas?
Y por qué quiero publicar un libro? me pregunto. Las razones las tengo claras: Quiero invitarte a ti que me lees a que hagas hogar, a que te metas a tu cocina y prepares alimentos con amor, a que te des cuenta de que nuestros hogares son los lugares en los que realmente somos lo que somos, aquí no usamos caretas, no pretendemos que nos vean de tal o cual manera, aquí nos quitamos los zapatos para andar descalzos y nos quitamos lo que nos aprieta en el cuerpo y en el alma, aquí tenemos un refugio en donde descansamos, nos aseamos, vivimos nuestra intimidad, por eso hay que hacer de nuestros hogares remansos donde podamos llenarnos de energía, de amor, de luz, para salir al mundo a transmitirla a los demás. Y con esto no quiero decir que te tienes que quedar en casa como lo hicieron nuestras madres y nuestras abuelas, al contrario, hay que salir y contagiar al mundo con lo que somos, pero hay que aprender a organizarnos de manera que no descuidemos nuestros hogares, y se puede!!! claro que se puede!!! yo lo he logrado y tu también lo puedes hacer!!! solamente hay que querer querer, eso es todo... lo demás se va dando por añadidura. Entonces, ya tengo claro: a seguir por el camino que me he trazado...
Nunca pensé que esto de hacer un libro sería tan complejo, y es que en la medida que voy viendo como crece su volúmen, me vienen más y más ideas y tengo la sensación de que sigue incompleto.
De momento se presentan una serie de actividades que son: el registro, la edición, la impresión, la promoción, todo de golpe y yo... sin poder terminar mi libro.
Serán las recetas las adecuadas para mis lectores?, Les gustarán mis reflexiones? Servirá de algo todo esto que estoy haciendo? A alguien le ayudará para retomar el hogar que se ha perdido en tantas casas?
Y por qué quiero publicar un libro? me pregunto. Las razones las tengo claras: Quiero invitarte a ti que me lees a que hagas hogar, a que te metas a tu cocina y prepares alimentos con amor, a que te des cuenta de que nuestros hogares son los lugares en los que realmente somos lo que somos, aquí no usamos caretas, no pretendemos que nos vean de tal o cual manera, aquí nos quitamos los zapatos para andar descalzos y nos quitamos lo que nos aprieta en el cuerpo y en el alma, aquí tenemos un refugio en donde descansamos, nos aseamos, vivimos nuestra intimidad, por eso hay que hacer de nuestros hogares remansos donde podamos llenarnos de energía, de amor, de luz, para salir al mundo a transmitirla a los demás. Y con esto no quiero decir que te tienes que quedar en casa como lo hicieron nuestras madres y nuestras abuelas, al contrario, hay que salir y contagiar al mundo con lo que somos, pero hay que aprender a organizarnos de manera que no descuidemos nuestros hogares, y se puede!!! claro que se puede!!! yo lo he logrado y tu también lo puedes hacer!!! solamente hay que querer querer, eso es todo... lo demás se va dando por añadidura. Entonces, ya tengo claro: a seguir por el camino que me he trazado...
17 abril, 2010
EL SECRETO DE LOS FONDOS
Quien sea de mi rodada evolutiva y no tenga gran experiencia culinaria, probablemente piense que he cambiado de giro para incursionar en el mundo de la moda, que quiero hablar de esa pieza del guardarropa femenino en peligro de extinción que solamente algunas mujeres y en contadas ocasiones, todavía utilizamos por verdadera necesidad cuando un vestido no tiene suficiente calidad y se vería fatal sin esta prenda íntima que en otras épocas era parte integral del pudor femenino.
Pues no, no pretendo cambiar de giro, realmente amo la Gastronomía ya que ha llenado mi vida (de hecho gracias a ella vivo o mejor dicho vivimos, tu que me lees y yo) y nos acompañará hasta nuestro último aliento.
Los fondos de los que hablo ahora, ayudan a algunos platillos de nuestra amiga la Gastronomía y al igual que en los vestidos logran mejorar no sólo la apariencia sino sobretodo su sabor y aroma, que se sirven salseados o no, pero que forman parte de las grandes cocinas clásicas tanto de Oriente como de Occidente. Los fondos en los platillos son como en los vestidos, prendas imperceptibles aparentemente a la vista, pero imprescindibles en algunos vestidos (perdón platillos) potenciando su sabor y aroma de una manera espectacular, y que una vez mas nos recuerdan que la diferencia en todos nuestros actos está en esos pequeños detalles...
Pues no, no pretendo cambiar de giro, realmente amo la Gastronomía ya que ha llenado mi vida (de hecho gracias a ella vivo o mejor dicho vivimos, tu que me lees y yo) y nos acompañará hasta nuestro último aliento.
Los fondos de los que hablo ahora, ayudan a algunos platillos de nuestra amiga la Gastronomía y al igual que en los vestidos logran mejorar no sólo la apariencia sino sobretodo su sabor y aroma, que se sirven salseados o no, pero que forman parte de las grandes cocinas clásicas tanto de Oriente como de Occidente. Los fondos en los platillos son como en los vestidos, prendas imperceptibles aparentemente a la vista, pero imprescindibles en algunos vestidos (perdón platillos) potenciando su sabor y aroma de una manera espectacular, y que una vez mas nos recuerdan que la diferencia en todos nuestros actos está en esos pequeños detalles...
12 abril, 2010
SASHIMI DE ATÚN SELLADO
11 abril, 2010
INTENTANDO COCINAR
Con poco presupuesto y mucho ánimo de poder transmitir esto que llevo dentro, que me habla desde hace varios años, y me dice: "No lo puedes guardar para ti lo tienes que compartir" me doy a la tarea de escribir un libro y de armar un blog, siendo en ambos casos totalmente inexperta, mas no para cocinar.
Mi experiencia culinaria la he adquirido por supuesto estudiando, capacitándome, viajando, observando, utilizando mis sentidos al máximo, y cocinando al calor del fogón de mi hogar, para mi familia, mis amigos, mis alumnos y quien me lo requiera.
Dicen que cocino bien, pero no siempre ha sido así.
Recuerdo de recién casada haber llamado por teléfono a mi mamá (quien ha sido una excelente cocinera autodidacta) para preguntarle ¿Cómo poner a cocer frijoles en la olla express?
Ella me dio toda una explicación, haciendo hincapié de bajar la lumbre en cuanto el pivote de la olla subiera y comenzara a escapar el vapor, con objeto de evitar que me explotara en la cara y tuviera que recurrir al Cirujano plástico antes de tiempo.
Yo muy atenta a todas sus recomendaciones, a estas alturas de la explicación no sabía si los frijoles se cocían con agua, así que tuve que preguntar, escuchando inmediatamente del otro lado de la línea una carcajada, y sintiendo que mi rostro se ruborizaba por la torpeza de mi pregunta.
Recuerdo también el primer guiso que le hice a mi esposo, el cual consistía en carne de cerdo en salsa bechamel (no sabía hacer otra) con guarnición de papitas cambray.
Mientras comíamos, mi esposo me dijo que estaba muy rico, y con mucha delicadeza me preguntó: ¿Y las papas van así en este guiso?
Yo procedí a probarlas y acto seguido, las retiré de su plato... estaban duras como piedras!!!
En otra ocasión tuve que desperdiciar una caja de arroz pues por mas que intentaba, siempre se batía...
Pero mi trayectoria en la cocina comenzó mucho antes siendo niña, en la cocina de mi casa paterna, al lado de mi mamá. Mi primer molde para pastel me lo regaló ella, de esos que venden en el mercado para jugar a la casita.
Ahí cociné mis primeros pasteles, que no eran de mi autoría, ya que mi mamá me convidaba parte de la mezcla de su famoso "Anillo de piña" que lo preparaba para festejar el cumpleaños de mi papá, así que en ese día entraban al horno dos moldes de rosca, uno pequeño (el mío) y el grande de mi mamá.
Cuando mi pastel salía del horno yo me sentía muy orgullosa al decorarlo, y aprovechaba la ocasión para festejar a mis muñecas.
Otras veces jugaba al Restaurant con mi querida Ale, cocinando pasteles en el horno mágico Lily y preparando tostadas en el jardín de mi casa con hojas secas (por tostadas), pasto (por lechuga), y flores del árbol de Colorín que había en la banqueta de mi casa (por chiles) siempre teniendo mucho cuidado de que al cortar las flores, un azotador de los muchos que habitaban en el mencionado árbol, no me cayera en la cabeza, pues la quemadura de su veneno era bastante desagradable.
Hablando de quemaduras, creo que la peor que recibí en mi niñez, fue friendo donas en casa de una prima querida, ay ay ay ese día no fue mi día, primero las quemaduras en mis manos con aceite hirviendo, y después salimos a andar en bicicleta y me caigo de ella..
Ahora bien volviendo al tema que nos ocupa, he ido poco a poco tomando las fotos de los platillos que aquí presento y por las cuales pido disculpas pues tanto mi cámara como yo, somos totalmente amateurs en esto de la fotografía.
El método que he seguido ha sido el siguiente: cocino el platillo en casa, y mientras lo voy preparando, yo misma voy tomando las fotos. A veces me cuesta más trabajo tomar alguna foto ya que tengo que mostrar el procedimiento con ambas manos y pues me falta otra para sujetar la cámara (envidio a los pulpos), ya se... necesito un tripié.
La vajilla, mantelitos y decoración que incluyo en algunas fotos, son de mi hogar y están llenos de recuerdos. (No hay mejor lugar para este tipo de fotografía que el Hogar).
En fin que lo que te quiero decir, es que nadie nace sabiendo, y que lo importante es tener la intención de hacer las cosas, pero sobre todo, lo más importante para mí, es que te guste lo que hago, pues si no, todo esto no tendrá ningún sentido...
Así que manos a cocinar, a escribir y a fotografiar!!!
Mi experiencia culinaria la he adquirido por supuesto estudiando, capacitándome, viajando, observando, utilizando mis sentidos al máximo, y cocinando al calor del fogón de mi hogar, para mi familia, mis amigos, mis alumnos y quien me lo requiera.
Dicen que cocino bien, pero no siempre ha sido así.
Recuerdo de recién casada haber llamado por teléfono a mi mamá (quien ha sido una excelente cocinera autodidacta) para preguntarle ¿Cómo poner a cocer frijoles en la olla express?
Ella me dio toda una explicación, haciendo hincapié de bajar la lumbre en cuanto el pivote de la olla subiera y comenzara a escapar el vapor, con objeto de evitar que me explotara en la cara y tuviera que recurrir al Cirujano plástico antes de tiempo.
Yo muy atenta a todas sus recomendaciones, a estas alturas de la explicación no sabía si los frijoles se cocían con agua, así que tuve que preguntar, escuchando inmediatamente del otro lado de la línea una carcajada, y sintiendo que mi rostro se ruborizaba por la torpeza de mi pregunta.
Recuerdo también el primer guiso que le hice a mi esposo, el cual consistía en carne de cerdo en salsa bechamel (no sabía hacer otra) con guarnición de papitas cambray.
Mientras comíamos, mi esposo me dijo que estaba muy rico, y con mucha delicadeza me preguntó: ¿Y las papas van así en este guiso?
Yo procedí a probarlas y acto seguido, las retiré de su plato... estaban duras como piedras!!!
En otra ocasión tuve que desperdiciar una caja de arroz pues por mas que intentaba, siempre se batía...
Pero mi trayectoria en la cocina comenzó mucho antes siendo niña, en la cocina de mi casa paterna, al lado de mi mamá. Mi primer molde para pastel me lo regaló ella, de esos que venden en el mercado para jugar a la casita.
Ahí cociné mis primeros pasteles, que no eran de mi autoría, ya que mi mamá me convidaba parte de la mezcla de su famoso "Anillo de piña" que lo preparaba para festejar el cumpleaños de mi papá, así que en ese día entraban al horno dos moldes de rosca, uno pequeño (el mío) y el grande de mi mamá.
Cuando mi pastel salía del horno yo me sentía muy orgullosa al decorarlo, y aprovechaba la ocasión para festejar a mis muñecas.
Otras veces jugaba al Restaurant con mi querida Ale, cocinando pasteles en el horno mágico Lily y preparando tostadas en el jardín de mi casa con hojas secas (por tostadas), pasto (por lechuga), y flores del árbol de Colorín que había en la banqueta de mi casa (por chiles) siempre teniendo mucho cuidado de que al cortar las flores, un azotador de los muchos que habitaban en el mencionado árbol, no me cayera en la cabeza, pues la quemadura de su veneno era bastante desagradable.
Hablando de quemaduras, creo que la peor que recibí en mi niñez, fue friendo donas en casa de una prima querida, ay ay ay ese día no fue mi día, primero las quemaduras en mis manos con aceite hirviendo, y después salimos a andar en bicicleta y me caigo de ella..
Ahora bien volviendo al tema que nos ocupa, he ido poco a poco tomando las fotos de los platillos que aquí presento y por las cuales pido disculpas pues tanto mi cámara como yo, somos totalmente amateurs en esto de la fotografía.
El método que he seguido ha sido el siguiente: cocino el platillo en casa, y mientras lo voy preparando, yo misma voy tomando las fotos. A veces me cuesta más trabajo tomar alguna foto ya que tengo que mostrar el procedimiento con ambas manos y pues me falta otra para sujetar la cámara (envidio a los pulpos), ya se... necesito un tripié.
La vajilla, mantelitos y decoración que incluyo en algunas fotos, son de mi hogar y están llenos de recuerdos. (No hay mejor lugar para este tipo de fotografía que el Hogar).
En fin que lo que te quiero decir, es que nadie nace sabiendo, y que lo importante es tener la intención de hacer las cosas, pero sobre todo, lo más importante para mí, es que te guste lo que hago, pues si no, todo esto no tendrá ningún sentido...
Así que manos a cocinar, a escribir y a fotografiar!!!
08 abril, 2010
TÉCNICA PARA PREPARAR ALCACHOFA
Se cuece entera y se consume la parte tierna de la base de las hojas (pétalos) hasta llegar al corazón.
Sigue la técnica que aquí te muestro.
Una vez limpias, cocer al vapor hasta que la parte inferior esté suave (corazón).
Rellenar de queso mozzarella (para gratinar) y acompañar con pesto o alguna vinagreta.
por ejemplo: Vinagreta Balsámica:
1/3 T de vinagre Balsámico
1 C de mostaza Dijon
1/2 T de aceite de oliva
1/2 T de aceite de oliva
1 C de albahaca fresca picada finamente
1 diente de ajo pequeño (sin raíz) picado finamente
1 pizca de sazonador
pimienta en grano recién molida
Meter la alcachofa rellena de queso al horno de microondas durante 40 segundos aproximadamente, para derretir el queso, rociar con la vinagreta y VOILÁ!!!
Buen provecho!
INVITANDO A COMER
A veces tenemos cierta resistencia para tener invitados en casa, pues a nuestra mente viene la imágen del tiradero y el cansancio que queda después de preparar una comida Gourmet.
Uf!!! sólo de pensar en ello, se quita la ilusión ¿No es cierto?
¿Qué hacer entonces para que estos pensamientos no saboteen a ese Gourmet hospitalario que todos llevamos dentro?
Doy aquí algunas sugerencias:
En primer término un par de zapatos cómodos, un mandil y un par de caballos... no, no los de montar, aunque a veces galopamos en la cocina de lo atareados que estamos. (Los caballos a los que me refiero son los trapos de secar que nos colocamos en ambos lados de la cintura).
Ahora bien, ya dispuestos con la vestimenta adecuada, las manos bien lavadas, y con receta en mano, empezaremos nuestra misión, entendiéndo que la cocina es administración pura, por lo que cada movimiento, cada paso, cada acción que hagamos, debe ser planeada, organizada, controlada y ejecutada de manera práctica y eficaz, de tal modo que aprovechemos tiempos y movimientos, así como cargas de trabajo, por ejemplo: antes de comenzar a cocinar tengamos a la mano todos los ingredientes que utilizaremos, y de ser posible cortemos, piquemos y pesemos cada uno, de acuerdo a lo que la receta indique, y regresando a su lugar, los recipientes utilizados. De este modo, evitaremos movimientos innecesarios que en ocasiones provocan que nos cansemos antes de iniciar.
Pensemos en seguir un orden, y de ser posible, adelantemos preparaciones que podamos hacer simultáneamente.
Trabajemos cocinando en volumen y aprendamos a utilizar la herramienta de la congelación, ya que nos ayudará a simplificar el trabajo.
Entre preparación y preparación, vayamos lavando los utensilios que ya no se requerirán.
Con esta mentalidad administrativa, seguramente nuestro trabajo será mucho más eficiente y agradable, pero recordemos que todo lo bueno en la vida, implica: compromiso, esfuerzo, optimismo y principalmente: AMOR... El amor todo lo puede!!!
Uf!!! sólo de pensar en ello, se quita la ilusión ¿No es cierto?
¿Qué hacer entonces para que estos pensamientos no saboteen a ese Gourmet hospitalario que todos llevamos dentro?
Doy aquí algunas sugerencias:
En primer término un par de zapatos cómodos, un mandil y un par de caballos... no, no los de montar, aunque a veces galopamos en la cocina de lo atareados que estamos. (Los caballos a los que me refiero son los trapos de secar que nos colocamos en ambos lados de la cintura).
Ahora bien, ya dispuestos con la vestimenta adecuada, las manos bien lavadas, y con receta en mano, empezaremos nuestra misión, entendiéndo que la cocina es administración pura, por lo que cada movimiento, cada paso, cada acción que hagamos, debe ser planeada, organizada, controlada y ejecutada de manera práctica y eficaz, de tal modo que aprovechemos tiempos y movimientos, así como cargas de trabajo, por ejemplo: antes de comenzar a cocinar tengamos a la mano todos los ingredientes que utilizaremos, y de ser posible cortemos, piquemos y pesemos cada uno, de acuerdo a lo que la receta indique, y regresando a su lugar, los recipientes utilizados. De este modo, evitaremos movimientos innecesarios que en ocasiones provocan que nos cansemos antes de iniciar.
Pensemos en seguir un orden, y de ser posible, adelantemos preparaciones que podamos hacer simultáneamente.
Trabajemos cocinando en volumen y aprendamos a utilizar la herramienta de la congelación, ya que nos ayudará a simplificar el trabajo.
Entre preparación y preparación, vayamos lavando los utensilios que ya no se requerirán.
Con esta mentalidad administrativa, seguramente nuestro trabajo será mucho más eficiente y agradable, pero recordemos que todo lo bueno en la vida, implica: compromiso, esfuerzo, optimismo y principalmente: AMOR... El amor todo lo puede!!!
07 abril, 2010
SALMÓN A LA MOSTAZA DIJON
1.-Pedir trozos de salmón fresco cortados en medallones. Antes de prepararlos enjuagar para quitar las escamas, rociar con pimienta fresca recién molida.
2.-Sellar los medallones en una parrilla.
3.-Preparar una salsa con mostaza Dijon, vinagre de vino blanco, miel de agave, salsa de soya, ajo en polvo y pimienta fresca molida. Poner al fuego y dejar reducir.
4.-Barnizar los medallones y terminar de cocer al horno a 180°c durante 10 minutos. Sacar del horno y barnizar con la salsa restante. Acompañar con brócoli al vapor.
BUEN PROVECHO!!!!
01 abril, 2010
TÉCNICA PARA PELAR CÍTRICOS
La vida está llena de detalles, y uno de éstos detalles es servir un plato de fruta de manera profesional, aún cuando se sirva en casa podemos hacer que nuestro platillo luzca, y que quien lo consuma se sienta halagado. Toma nota de lo fácil que es sacar la pulpa de la toronja en gajos y acompaña tu toronja o naranja con alguna otra fruta cuyo color contraste, en la foto vemos toronja con sandía y unas hojas de rosas como decoración.
30 marzo, 2010
09 marzo, 2010
HECHICERO DE GLOTONES, COCINEROS Y GOURMETS
Desde épocas muy remotas, el mercado ha formado parte de nuestra vida y cultura, ofreciendo una enorme calidad y variedad de alimentos, así como productos de uso cotidiano.
Es el lugar indicado para satisfacer el capricho culinario de cualquier cocinero, gourmet o glotón, además de ser todo un acontecimiento, ya que desde que cruzas su entrada, no puedes evitar dejarte envolver por este hechicero que te cautiva a través de los sentidos, y te transporta al mundo de la imaginación y la creatividad.
Un mercado te baña de colores que alegran tu paso por sus corredores, y te obligan a caminar pausado para poder apreciar toda la belleza culinaria que solamente un Ser superior nos pudo regalar, te envuelve de aromas y sabores que se mezclan entre lo dulce, lo salado, lo ácido y lo amargo.
A través de sus sonidos te recuerda que tiene vida, una vida que se conforma de un conjunto de seres humanos, siempre activos, siempre ocupados.
Hechicero que te encanta y te sugiere en susurros, nuevas preparaciones, a veces exóticas, otras románticas o clásicas, y te invita a ser creativo, ofreciéndote un sinnúmero de diferentes opciones de platillos para disfrutar.
Déjate encantar por este hechicero y te aseguro que tu aventura gastronómica comenzará.
Es el lugar indicado para satisfacer el capricho culinario de cualquier cocinero, gourmet o glotón, además de ser todo un acontecimiento, ya que desde que cruzas su entrada, no puedes evitar dejarte envolver por este hechicero que te cautiva a través de los sentidos, y te transporta al mundo de la imaginación y la creatividad.
Un mercado te baña de colores que alegran tu paso por sus corredores, y te obligan a caminar pausado para poder apreciar toda la belleza culinaria que solamente un Ser superior nos pudo regalar, te envuelve de aromas y sabores que se mezclan entre lo dulce, lo salado, lo ácido y lo amargo.
A través de sus sonidos te recuerda que tiene vida, una vida que se conforma de un conjunto de seres humanos, siempre activos, siempre ocupados.
Hechicero que te encanta y te sugiere en susurros, nuevas preparaciones, a veces exóticas, otras románticas o clásicas, y te invita a ser creativo, ofreciéndote un sinnúmero de diferentes opciones de platillos para disfrutar.
Déjate encantar por este hechicero y te aseguro que tu aventura gastronómica comenzará.
04 marzo, 2010
LA FRUTA MADURA ES LA MAS SABROSA
Cuando vamos al mercado, hay que saber escoger la fruta que consumiremos , y aquí también nuestros sentidos juegan un papel primordial.
Algunas veces con la vista detectamos que todavía su color tiene tintes verdes, y con el tacto la sentimos rígida, y a través de nuestro olfato, su aroma no está bien definido, entonces esa fruta no está lista para consumirse por más brillante y apetitosa que parezca. Seguramente a la hora de probarla, nos decepcionará y terminaremos desechándola. En estos casos, hay que esperar a que madure, aunque en ocasiones, por más que esperemos, nunca madura y de lo verde, se termina marchitando.
Otras veces, la fruta ya alcanzó su madurez: su cáscara es tersa, con lozanía, al palparla se siente más bien suave, y a nuestro olfato le llegan aromas agradables, que la distinguen de las demás, y que a ojos cerrados podemos saber de qué fruta se trata.
Esta fruta al consumirla, no nos decepcionará. Con su sabor, su dulzura, su aroma y su textura nos dejará satisfechos.
Ahora bien, si al pasar los días, notamos que ha perdido lozanía y su carne no es tan firme, ya no se consumirá fresca, pero no las deseches, ya que algunas variedades tienen un secreto: y es que con ellas se pueden elaborar algunos panes, sorbetes o mermeladas que mientras más madura la fruta, mayor dulzura natural proporcionará a nuestras preparaciones, haciéndolas más sanas al no tener que recurrir a tantos endulzantes, y logrando con su madurez, potenciar su aroma y sabor, como por ejemplo en el pan de plátano, el pay de piña, el sorbete de mango, la mermelada de ciruela, y así me puedo seguir.
De alguna manera, así somos las mujeres...
Algunas veces con la vista detectamos que todavía su color tiene tintes verdes, y con el tacto la sentimos rígida, y a través de nuestro olfato, su aroma no está bien definido, entonces esa fruta no está lista para consumirse por más brillante y apetitosa que parezca. Seguramente a la hora de probarla, nos decepcionará y terminaremos desechándola. En estos casos, hay que esperar a que madure, aunque en ocasiones, por más que esperemos, nunca madura y de lo verde, se termina marchitando.
Otras veces, la fruta ya alcanzó su madurez: su cáscara es tersa, con lozanía, al palparla se siente más bien suave, y a nuestro olfato le llegan aromas agradables, que la distinguen de las demás, y que a ojos cerrados podemos saber de qué fruta se trata.
Esta fruta al consumirla, no nos decepcionará. Con su sabor, su dulzura, su aroma y su textura nos dejará satisfechos.
Ahora bien, si al pasar los días, notamos que ha perdido lozanía y su carne no es tan firme, ya no se consumirá fresca, pero no las deseches, ya que algunas variedades tienen un secreto: y es que con ellas se pueden elaborar algunos panes, sorbetes o mermeladas que mientras más madura la fruta, mayor dulzura natural proporcionará a nuestras preparaciones, haciéndolas más sanas al no tener que recurrir a tantos endulzantes, y logrando con su madurez, potenciar su aroma y sabor, como por ejemplo en el pan de plátano, el pay de piña, el sorbete de mango, la mermelada de ciruela, y así me puedo seguir.
De alguna manera, así somos las mujeres...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)